creo que me mude
Jan. 11th, 2009 | 04:44 pm
mood:
nomadic
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es como un foco que hay que prender
Dec. 20th, 2008 | 06:42 pm
location: puerto pete
mood:
thoughtful
music: Walk on the wild side - Lou Reed
Encontré un puente que se sostiene de un sólo lado, pero en realidad, es porque se sostiene desde abajo. Quizás lo que hay que encontrar es el subterfugio que encuentra la respuesta, que nos permite entrar en un espacio demasiado chico para nuestro cuerpo, un espacio en el cual los focos se apagan por malas instalaciones, porque a uno le dieron ganas de comprar una gomera y jugar a hacer puntería con ellos, en vez de tirarle a las latitas o a los pajaritos.
Tengo ganas de tirarme una piedra en la cabeza, permitirme el dolor de ser atravesada, perpetuada, estimulada, drogada por las situaciones azarozas que me tocan.
Tengo ganas de romper con un cristal cada pared, hacer un jardín zen de vestigios de muros y de vetas, de entradas y salidas, de encontrar como solución la toma de la no-decisión, de que la inacción tenga valor por si sola, que de frutos sin generar cambios bruscos. Como si chocara contra un vidrio y lo atravesara, y me de cuenta que era un espejo.
Quiero simplemente seguir el conejo blanco sin tener que decidir hacerlo, quisiera poder hacerlo por inercia.
Pero en el fondo, de verdad, cuando lo pienso... nada de esto es real... lo que quiero, desde lo más profundo, es ser el conejo blanco, iluminar, hacer sonreir, hacer el amor, hacer la cena, hacerme seguir, dar motivos, dar razones, dar deseos, dar la vuelta, dejar todo, dejarme a mi misma, dejarme seguir.
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Por otro lado, aquí dejo una traducción de Gherasim Luca... estaba revisando mis sent mails y encontré esto que le mandé una vez a mi canario preferido (suena a que sos el pájaro, pero en realidad, creo que se dice así, no?), Isaias... que hubiera sido de nosotros sin Tolkien... hace mucho que no lo decía, Ri, pero todo es culpa de Tolkien :P
EL INVENTOR DEL AMOR (traducción del inglés: moi, o sea Marina Petersen)
De un templo al otro, la sangre de ébano de mi suicidio virtual corre en virulento silencio. Apenas hube cometido un suicidio, las balas atraviesan mi cerebro día y noche, desterrando los finales de mi nervio óptico, mi acústico, mi táctil, estas terminales, y dispersando
dentro de la calavera un hedor a pólvora detonada, de sangre coagulada, de caos. Yo acarreo en mis hombros el cráneo de este
suicidio con una notable clase de gracia, y arrastro de un lugar al próximo una sonrisa maligna, envenenando a muchos kilómetros a la
redonda la respiración de todos los seres y las cosas. Leído desde afuera yo aparezco cercano a voltearme como un hombre que ha sido
despedido. Es mi caminar acostumbrado en el que mi silueta incierta toma prestado algo del vértigo de esos que van a ser guillotinados, de ratas flojas, de pájaros heridos. Como un equilibrista provisto meramente de un simple paraguas me ajusto a mi propio desequilibrio.
Yo sé de memoria estas rutas sin conocidos, yo puedo hacer mi camino con los ojos cerrados. Mi gesticulación carece de la facilidad
axiomática del pez en el agua, la gracia de los buitres o del tigre, ellos aparecen desviados como cualquier cosa que mirarías por primera
vez. Estoy forzado a inventar un nuevo modo de deambulación, de respiración, de ser, porque en el mundo en el que me muevo no hay
agua, ni tierra, ni aire, ni fuego para alertarme de antemano si mis medios de locomoción deberían ser nadar o volar o si debería pararme
en el futuro con los dos pies. Inventando el quinto elemento, el sexto, estoy forzado a revisar mis compulsiones, mis costumbres, mis
certidumbres, porque por ejemplo llegar de un estilo de vida acuático a uno terrestre sin cambiar primero la determinación de tu aparato
respiratorio es equivalente a la muerte.
La cuarta dimensión (5, 6, 7, 8, 9) el quinto elemento (6, 7, 8, 9, 10, 11) el tercer sexo (4, 5, 6, 7). Yo saludo a mi doble, a mi triple. Yo me leo en el espejo y espío mi cara llena de ojos, de bocas, de orejas, de códigos.. bajo la luna mi cuerpo arrastra una sombra, una media sombra, un muelle, un lago tranquilo, una cebolla.
Soy en serio indiscernible.
Yo beso la boca de la mujer sin ella discernir si estaba envenenada, encadenada dentro de una torre por mil años o si se durmió con su
cabeza sobre la mesa. Todo debe ser reinventado, nada existe nunca mas en el mundo entero. Siquiera las cosas que podemos hacer sin ellas, esas de las que nuestra existencia parece depender. Ni siquiera ella, la amante, esta suprema certeza, sus cerraduras, su plasma que nosotros dispersamos sobre ella con tanta voluptuosidad, nuestro aparato emotivo cuya risotada críptica se libera todas las tardes a las cuatro en punto, cuatro en punto, esto sería suficiente, esta preestablecida y dudosa causalidad de las cuatro en punto para que nosotros sospechemos de cualquier abrazo ulterior, cualquiera, pero absolutamente cualquier iniciativa humana contiene este carácter mitigante y mnemónico de las cuatro en punto, hasta los encuentros fortuitos, los romances notables, hasta las de repente sorpresivas crisis de conciencia.
Leo la sangre sucia del hombre lleno de relojes, lleno de registros, romances no hechos a medida, lleno de complejos fatales, lleno de
limitaciones.
Con un disgusto aprendí a ignorar, me adelanto a mi mismo entre estas personalidades, entre estas dependencias inacabables, humanos masculinos y femeninos, perros, escuelas, montañas, terrores y exaltaciones cotidianas y extintas. Desde hace unos pocos miles de años, sacás adelante este humanoide axiomático de Edipo, que se propagó como una epidemia oscurantista, la castración compleja del hombre, el hombre del trauma natal, contra el cual vos apoyás tus encuentros amorosos, tus ocupaciones, tus corbatas y tus monederos, tu progreso, tus artes, tus iglesias. Yo detesto este hijo natural de Edipo, yo desdeño y abjuro su preestablecida biología. Y, si esto es la razón por la que aquel hombre nació, luego todo lo que me queda es abjurar nacimiento, abjurar cualquier axioma, así estuviera orgulloso de la aparición de la certidumbre. Sosteniendo como una maldición esta cotidiana psicología-consecuencia del nacimiento, nunca vamos a desenterrar el potencial de entrar al mundo extrínseco del trauma natal. El hombre de Edipo merece su destino (...).
Si la mujer que entra en nosotros no inventa ella misma antes nuestros ojos, si tus ojos no abandonan el cliché de lo candente por el tiempo de la imagen en la retina, si no se permiten ser magnificados, maravillados, sorprendidos y dirigidos a una región perpetuamente
virgen, luego toda la vida me parece como una fijación arbitraria en alguna edad de nuestra infancia o de la humanidad, una mímica de la
vida de otros. En serio, luego la vida se convierte en una rutina teatral donde interpretamos a Romeo, a Caín, a Cesar y a otros personajes macabros. Con estos cadáveres cruzamos como ataúdes la distancia que separa el nacimiento de la muerte, y no me deja inconsciente que el servicial cerebro de los humanos pueda concebir una foto de la vida luego de la muerte, este simulacro, esta prefabricación, esta postura repulsiva de lo preestablecido y del contador de revoluciones.
Yo respiro en la esencia de las cerraduras de mi amante mientras nos violentamos hacia dentro del mundo por primera vez. Cualquier cosa puede ocurrir en este mundo sin pasado, sin puntos de referencia, sin conocimientos. Para respirar en la esencia de las cerraduras de mi amante con planes a futuro, cognisciente y contemplable, para después besarla en la boca, para pasar de las preliminares a la posesión, de la posesión a un estado de reposo, y luego a un nuevo estado de excitación, me parece la receta la técnica del chaleco de fuerza de este cliché congénito que es la existencia humana. Si en la ejecución de este simple acto: de respirar en la esencia de las cerraduras de la amante, no apostamos nuestra propia vida, no comprometemos el destino de los últimos átomos de nuestro plasma y de la mas distante estrella, si en esta milésima de segundo en la que ejecutamos en su totalidad nuestras dudas, nuestras adivinanzas, nuestra intranquilidad, nuestras mas contradictorias aspiraciones, entonces de verdad el amor es, como lo anunciaron los chanchos, nada mas que una función digestiva para perpetuar la especie. Para mi, los ojos de mi amante son como sombríos, como neblinosos, como vastos, como cualquier estrella, y solo en muchos años luz se va a poder medir el radio de las miradas que me disparan. Me parece casi que aunque la relación de causalidad que conecta las mareas a las fases de la luna es mas curiosa que este cruce de miradas (de fulguraciones) como un baño cósmico, mi destino y el universo resuelven colisionar en un encuentro. Cepillando con la punta de mi dedo el pezón de la amante, lo que ocurre luego en los estratos de la estimulación es una actualidad, pero una parcial, porque cualquier cosa puede ocurrir después – este gesto no estimula, excepto en el nivel de lo pictórico, descriptivo, los gestos de otros humanos así como los míos – cepillando entonces el pezón de mi amante no voy a quedar inconsciente si no fuera abruptamente media noche, si su piel no estuviera de repente cubierta de violetas, o si el campanero no me trajera una carta guardada en mil sobres. En estos territorios sin mapa en los que la amante, la silla, las cortinas, los espejos, nos presentan con nosotros, yo alegremente prohíbo el ojo que testifica, los labios que besan, el cerebro que razona, como fósforos que me sirven, pero solo una vez.
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un poco de cultura, cheee... O.o... esto se llama "al pedo en el trabajo"
Dec. 11th, 2008 | 06:06 pm
location: Puerto Libertad, Misiones
mood:
lazy
music: Won't get fooled again - The Who
Tú la única y escucho las hierbas de tu risa
A ti te arrebata tu cabeza
Y desde lo alto de los peligros de muerte
Bajo los globos enmarañados por la lluvia de los valles
Bajo la pesada luz bajo el cielo de tierra
Tú engendras la caída.
Los pájaros ya no son refugio suficiente
Ni la pereza ni la fatiga
El recuerdo de los bosques y de los arroyos frágiles
En la mañana de los caprichos
En la mañana de las caricias visibles
En la clara mañana de la ausencia la caída.
Las barcas de tus ojos se extravían
En el encaje de las desapariciones
El abismo es revelado que los otros lo extingan
Las sombras que tú creas no tienen derecho a la noche.
De "L'amour la poesie"
Versión de Aldo Pellegrini
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I'm just a passenger
Oct. 17th, 2008 | 09:25 pm
location: La Plata
mood:
nostalgic
music: The passenger - Iggy Pop
LeCorbusier nunca construyó un puente de un sólo lado porque no conoció La Plata y sus arcadas y sus bares con vidrios y puertas en Art Noveau, porque nunca sintió la ansiedad de querer llegar (por eso el tren y no el colectivo, donde uno duerme plácidamente sin notar que uno se está moviendo)... por eso me gusta el tren al atardecer, con las luces cambiando, el incluso poder sentirme sola mientras viajo con miles de personas y el saberme un poco sola, me encuentro conmigo, me soy sincera en exceso -después de todo, soy a quien mas me miento-
Hay estructuras inglesas sosteniendo techos y puentes que LeCorbusier no hubiera construido porque claramente era genial, pero no anacrónico, no le gusta refugiarse en el siglo XIX, el steampunk no era lo suyo.
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la insoportable levedad
Oct. 3rd, 2008 | 01:54 am
mood:
drained
Estaba pensando, el otro día, mientras trataba de, mentalmente, estar del otro lado. Estar del otro lado, como si hubiera lados, para simplificar la idea. (literalmente: con estar del otro lado, quiero decir, haberme recibido de filosofía, ser profesora, dar clases, tratar de que alguien aprenda algo, pero sobre todo que desaprendan todo lo que aprendieron antes, y no sirviendo vinos en un lugar superpaquete de Belgrano, sin que notaran ni el más ínfimo de mis pensamientos).
Bueno, decía, estaba pensando en que debería haber una forma superficial de notar la profundidad (no a muchos nos sirve, sino tan sólo a aquellos que de algún modo, moramos en las zonas grises, en el vivir la belleza de la profundidad, en analizar la superficialidad más intrínseca). Algo así como una flecha gigante, un ícono luminoso, que diga "hola, soy profunda"... como si hubiera una escala que lo midiera, o una compañía que vendiera flechas.
Cuántas veces no hay un Gherasim Luca para iluminar los caminos... ni velas, ni cuevas... pero siempre queda el ¿y ahora?
Cuántos ríos metafísicos no cruzaremos... nisiquiera los vislumbraremos, mientras damos la vuelta en una esquina...
Alguna vez alguien me mandó un poema que nunca entendí, porque creí que hay cosas que siempre están por más que no estén, que por lo que fueron, son y no se necesita más... pero hay tanta gente que no veré morir... y duelen los que no veré morir y conozco y estimo y amo y odio, pero más duelen aquellos que pasaron refugiados en su mp3, en un sombrero, en una camisa, con sus zapatos mojados en las baldosas flojas, que se tomaron el subte para el otro lado.
Cuánto deseo una flecha sobre mi cabeza, ser un ícono radiante que grite en aromas y colores "soy esto, de verdad, aunque no lo parezca, esta es mi esencia, reconozcanlá!!!"
Porque de repente, reconocer y ser reconocida se convirtió en todo, en lo único que no es leve, pero que no está.
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where I end and I begin
Nov. 16th, 2007 | 11:50 pm
mood:
lethargic
lo dejo y nada más.
besos
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si, eso
apoyar los dedos sobre las puertas
como si nos volviéramos puerta
o mejor dicho, como si la puerta nos leyera las
huellas dactilares
o esas huellas que están por debajo de la piel
esas que abren los paraísos desolados del alma
despacio, uno siente el vibrar
como todo trepida a nuestro alrededor
uno lo siente y no quiere decir que se perciba concientemente
pero las huellas, esos hilos mentales, finos como cabellos
o mas finos aún
que nos estiran hasta lo más remoto,
que nos hacen dar cuenta de cómo los objetos nos perciben
apoyar la mano para rogar por una salida
sentir el frío del metal temblando
los pies casi fijos sobre la nada
las huellas dactilares abriendo las huellas mentales
la puerta, el metal dejando al descubierto
un terreno subterráneo y lentamente uno supraterráneo
y el deseo de que el mundo sea, pero en Art Nouveau.
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nada
Nov. 10th, 2007 | 04:04 pm
location: mi pieza
mood:
anxious
music: the sound of silence, pero no la canción :P
y me di cuenta de
nada
(el haiku que me pidieron, que nunca dije, jeje
y no es que quiera negar a Jack Kerouac, ni mucho menos :P)
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( )
Aug. 30th, 2007 | 10:38 pm
me siento un paréntesis... re patético, siquiera los dos
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un poco de humor
Jul. 12th, 2007 | 11:54 pm
mood:
bouncy
El primer día de clase, la maestra presenta a Susuki, hijo de un empresario japonés, a los chicos de sexto grado. Luego la maestra les dice a los alumnos :
-"Empecemos repasando un poco de historia de América del norte y del sur..
¿Quién dijo "Denme la libertad o denme la muerte"? La clase se quedó callada, excepto Susuki : - "Lo dijo Patrick Henry, 1775"
-"Muy Bien!. ¿Quién dijo 'el gobierno del pueblo, para el pueblo no debe desaparecer de la faz de la tierra'?.
De nuevo, ninguna respuesta de la clase, salvo Susuki: - "Abraham Lincoln, 1863".
- La maestra, asombrada, les dice: "Chicos, debería darles vergüenza. Susuki que es nuevo en nuestro país, sabe más de nuestra historia que ustedes".
La maestra alcanza a escuchar un susurro: "A la mierda con los malditos japoneses!".
¿Quién dijo eso?, preguntó la maestra.
Nuevamente Susuki levanta su mano y dice: -"General Mc Arthur, 1942".
La clase queda muda y uno de los chicos alcanza a decir: "Voy a vomitar".
La maestra trata de ver quién fue el irrespetuoso: "Ya está bien ¿quién dijo
eso?
-Y Susuki dice: -"George Bush padre, al Primer ministro japonés, 1991".
Uno de los alumnos, furioso, le grita al japonés desde el fondo: "Chupame ésta!".
Susuki, casi saltando en su silla, le dice a la maestra: -"Bill Clinton a Mónica Lewinsky, 1997".
El que era el numero uno de la clase gritó: "Estaba primero hasta que llego este japonés de mierda. "
Y Susuki Contesta: -"Mario Vargas Llosa - Elecciones peruanas 1990".
La clase entra en un estado de histeria. La maestra se desmaya, Cunde el caos.
Mientras los chicos se arremolinan alrededor de la desvanecida maestra, uno de ellos exclama:
"¡Mierda, la cagamos, ¿ y ahora como salimos de este desastre?.... "
- Y Susuki responde: "Nestor Kirchner, Buenos Aires, JUNIO 2007"
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boludeces
Jun. 23rd, 2007 | 06:50 am
mood:
enojada conmigo misma
music: nada de nada
también se dieron cuenta de cuán estúpido es fijar un cartel para prohibir que se fijen carteles?
en otra índole, cuánta impotencia! no por la injusticia mundial, ni nada... quizá si un poco por las elecciones en Buenos Aires, que me tienen podrida... pero en sí, hay una impotencia terrible, quizá lo más injusto de todo, eso de saberse uno mismo... uno tiene que lidiar con eso a diario y no hay vuelta que darle... estar en crisis, poder decirlo... me va a explotar algo en la cabeza... creo que estoy viviendo confundida... lastimar a la gente que uno quiere... darse el lujo de negarlo... la impotencia de saberse uno mismo... la insoportable levedad del ser y la maldita gravedad...
estoy bien, porque chocar contra las paredes, ayudan a uno a despertarse... pero tengo tanto sueño... y tantos sueños...
espero que sigan cumpliéndose mis deseos...
qué irónico haberme hallado un poco nuevamente y querer volverme a perder...
es terrible lo inconformista que uno es... poder conformarse de vez en cuando, vendría bien, para cambiar un poco...
Lástima no haber sentido como todo se sublevaba a tu alrededor, Ri... pero te entiendo... recordá que una vez me sentí así de viva y muerta, esperando un colectivo para volver a La Plata, creo que en octubre del 2004, cuando todo era mucho más sencillo, yo era más sensible a esas cosas y tenía muchas más cosas para pensar y querer morirme o vivir.